jueves, 7 de octubre de 2010

Cráteres




El aspecto de nuestro planeta es, por muchas razones, único. Es el único con agua líquida en grandes cantidades, y un color presente en una vista aérea y ausente en otros planetas es el color verde, característico de nuestra vegetación. Si comparamos nuestra superficie con la de Marte o sobretodo con la de la Luna, observamos otra diferencia clarísima; mientras que el planeta rojo y en especial nuestro satélite aparecen totalmente repletos de cráteres, que atestiguan un bombardeo importante de meteoritos, nuestro planeta parece no haber sufrido tales impactos. Sin embargo, esto no es así. En nuestro planeta los meteoritos han hecho de las suyas con la misma intensidad. ¿Por qué no encontramos entonces cráteres?
Las razones son varias; en primer lugar, el 70% de nuestra superficie está cubierta de agua, así que por estadística el 70% de los cráteres estarán sumergidos y no serán visibles. Por otro lado, la erosión, la lluvia, el viento, los mares, pueden borrar poco a poco los restos de un cráter hasta hacerlo desaparecer. Y finalmente, la vegetación también contribuye a disimular este tipo de formaciones. No obstante, en algunos lugares encontramos cráteres espectaculares, como el cráter Barringer, en Arizona, que se corresponde con la caída de un meteorito hace unos 50000 años. Se estima que el meteorito que lo causó tenía unos 50 metros de diámetro medio, y la explosión equivalió a unas 150 bombas atómicas juntas.

Otro cráter muy importante es el cráter de Chicxulub, mucho menos llamativo que el anterior, entre otras cosas porque está casi completamente sumergido en el golfo de Méjico; además la erosión lo ha modificado, y no es tan "perfecto" como el otro. Por esto se ha detectado con técnicas un poco especiales, y las fotos son como las que tenéis a continuación. La importancia viene de que pertenece a la caída de un meteorito de unos 10 Km de diámetro que cayó hace 65 millones de años. Hablamos del meteorito que causó la extinción de miles de especies, entre ellas, los dinosaurios.


PD: en alguna próxima entrada, hablaré de cómo esto no es cierto del todo. No todos los dinosaurios se han extinguido, y hoy día sobreviven muchísmas especies de animales que habitualmente no llamamos dinosaurios, pero que, técnicamente, lo son.