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domingo, 16 de mayo de 2010

Fosas abisales II




Más de bichos abisales. En este caso tenemos a una especie no identificada, no sé si puede ser un ctenóforo o un pariente de las ascidias... otro pez terrorífico, y un pulpo dumbo, en este caso más grande, y con las orejas como el simpático elefante de la película. Por cierto, por si alguien no había caido en la cuenta, los casi once mil metros de profundidad de la fosa de las marianas son más metros que la cordillera más alta de la Tierra, el Himalaya, que no llega a los 9000 metros de altura. Se dice, y con motivos, que se conoce mucho mejor la superficie de la luna que la profundidad de las fosas abisales.

domingo, 9 de mayo de 2010

Fosas abisales I

Como hemos repetido hasta la saciedad, los organismos viven adaptados a su medio. Cuando un medio tiene unas condiciones muy especiales, los organismos, con el paso de la evolución, adquieren características muy especiales. Y uno de los medios más "especiales" de nuestro planeta son las fosas abisales. La ausencia de luz y la enorme presión son los dos factores que caracterizan estos lugares.
La fosa abisal más profunda tiene unos 11 kilómetros de profundidad, y es la fosa de las Marianas. Allí, gracias a sofisticados robots que aguantan la enorme presión de la descomunal masa de agua que hay encima, se han captado estas espectaculares imágenes de animales tan sorprendentes como estos:
PD: esto último no es un pokemon, es un pequeño pulpo llamado "pulpo dumbo", pues asoma un sifón con el que expele agua para desplazarse como si fuera una trompa. El primero es un ctenóforo, luciendo una maravillosa bioluminiscencia, y el segundo es un pez abisal, cargado de dientes y con una prolongación bioluminiscente con la que atraer a sus presas.

domingo, 28 de marzo de 2010

Estrategias

En la supervivencia, y tras un largo proceso evolutivo, las especies animales han desarrollado estrategias muy diferentes. Aun a riesgo de equivocarnos (porque generalizar es equivocarse), se podría decir que existen dos grandes tipos de estrategia reproductora: la estrategia K y la r.No vamos a entrar en el porqué de estos nombres, pero sí en su significado.
Una especie k-estratega es una especie que basa su supervivencia en el cuidado y protección de las crías; evidentemente no se puede cuidar bien a una gran cantidad de crías, y por ello, por definición, las especies k-estrategas tienen pocos retoños, a los que, eso sí, cuidan con recelo. Ejemplos de especie k-estratega son el águila real o nosotros mismos; en ambos casos el número de crías es bajo, y la inversión de energía (y en nuestro caso de dinero!) en el cuidado es muy alta.



Por otro lado una especie r-estratega es una especie que basa su supervivencia en el alto número de individuos: se reproducen de forma masiva, con la "esperanza" de que alguna de las crías llegue a adulto y pueda reproducirse, sobreviviendo así la especie. Es una estrategia generalizada en la mayoría de anfibios y peces, donde al ser la fecundación externa y estar los huevos y crías expuestos a muchos peligros, no pueden sino confiar en tener un elevado número de crías para que alguna sobreviva. El caballito de mar es r-estratega, aunque para evitar que las crías estén en peligro cuando son huevos, el macho introduce los huevos (puestos por la hembra en el agua) en una bolsa. Así que parece que el macho está embarazado y da a luz, aunque en realidad la fecundación ocurrió en el exterior y los huevos los puso la hembra.


jueves, 21 de enero de 2010

Fósiles vivientes


Vimos en clase que habitualmente se llama fósil viviente a aquellos organismos que viviendo hoy en día, tienen caracteres iguales o muy parecidos a seres vivos que vivieron hace muchísimo tiempo. Es importante recalcar que este término, en primer lugar, es totalmente subjetivo (¿Quien dice cuánto es muchísimo tiempo?). Pero sobretodo, tenemos que tener en cuenta que muchísimos organismos que existen hoy en día son idénticos a organismos que vivían hace mucho tiempo, y sin embargo casi nunca son llamados fósiles vivientes. Así, cuando en las costas de Japón apareció este tiburón, todos los periódicos y telediarios usaban la expresión "fósil viviente" ("Un tiburón prehistórico filmado vivo en Japón", "Un tiburón prehistórico sube a la superficie" eran los titulares de El País y El Mundo respectivamente). Sin embargo, nadie usa esta expresión para referirse al gran tiburón blanco, a pesar de que ambos tienen parientes fósiles muy parecidos desde hace el mismo tiempo, unos 400 millones de años. Parece que el término prehistórico se aplica más bien a bichos feos o raros, como si el elegante e impresionante blanco fuera a ofenderse por llamarle "prehistórico". Aquí cuelgo un vídeo que merece la pena ver, pues aunque pueda dar un poco de impresión, muestra a este coloso en su máxima expresión.